¿Quieres hacer una ruta de senderismo larga y no sabes qué meter en la mochila sin acabar cargando de más? ¿Te preocupa quedarte corto de agua o comida, o dejar fuera algo importante para tu seguridad? Preparar una mochila ligera y completa es un equilibrio entre necesidad real y comodidad. En esta guía aprenderás exactamente qué llevar, cómo reducir gramos sin sacrificar seguridad y cómo empaquetarlo para caminar horas con eficiencia.
Por qué menos es más en rutas largas
Cada kilo extra incrementa el esfuerzo, el riesgo de rozaduras y la fatiga. Reducir peso mejora tu paso, tu estabilidad y tu disfrute. El objetivo es cubrir las necesidades esenciales (navegación, abrigo, hidratación, energía, iluminación, reparación y emergencia) sin duplicar funciones ni llevar “por si acaso” redundantes.
- Peso base orientativo (sin agua ni comida): 3–5 kg para ruta larga de un día; 6–9 kg para travesías ligeras de varios días.
- Agua y comida variables: según duración, temperatura y disponibilidad de fuentes.
Elige la mochila adecuada
La mochila correcta te ayuda a ahorrar peso desde el inicio y mejora el confort. Fíjate en el volumen, la suspensión (cinturón lumbar y hombreras), los bolsillos exteriores y el ajuste.
Para un día largo
- Volumen: 20–30 L suele ser suficiente.
- Peso de la mochila vacía: 500–900 g en modelos minimalistas con buen cinturón.
- Bolsillos: laterales elásticos para botellas, bolsillo frontal de malla para chubasquero y snacks accesibles.
Para varios días (ultraligero)
- Volumen: 35–50 L si llevas equipo compacto/ligero.
- Peso de la mochila vacía: 800–1200 g con soporte suficiente para 10–12 kg máximo.
- Compatibilidad: con saco compacto y sistema de cocina mínimo (si cocinarás).
Sistema de capas: ropa que abriga sin lastre
Evita el algodón. Combina capas finas y funcionales que se adapten a cambios de temperatura y esfuerzo.
- Base (contacto piel): camiseta sintética o merino 120–150 g/m² (150–200 g). Seca rápido y gestiona el sudor.
- Capa térmica ligera: forro polar fino o aislante sintético ligero (200–300 g). Úsalo en paradas o altura.
- Cortavientos: chaqueta windbreaker 70–100 g. Ahorra calor con mínimo peso.
- Impermeable: chaqueta 2,5L 150–250 g; columna 10.000–20.000 mm y buena transpirabilidad.
- Piernas: short o pantalón elástico ligero; mallas finas si hace frío.
- Accesorios: gorra visera, buff, guantes finos (30–60 g), gafas UV.
- Calcetines: técnicos de repuesto (40–60 g) para prevenir ampollas.
Si la ruta es muy larga o con desnivel y viento, prioriza el cortavientos (se usa más a menudo que la impermeable) y lleva la chaqueta impermeable accesible.
Agua y comida: suficientes sin excederte
Hidratación inteligente
- Plan de consumo: 0,5–1 L/h según calor y esfuerzo.
- Capacidad: lleva entre 1–2 L en botellas ligeras (30–40 g cada una) y trata de recargar en fuentes seguras.
- Tratamiento de agua: filtro compacto (40–60 g) o pastillas de purificación (2–5 g) para reducir litros transportados.
- Electrolitos: sobres/efervescentes para 1–2 tomas; mejoran la hidratación en calor.
Las botellas en los bolsillos laterales son más ligeras y prácticas que un depósito interno si recargas a menudo. Si hace mucho calor o hay pocos puntos de agua, añade capacidad plegable (bolsa de 1–2 L, 30–40 g).
Comida de alta densidad calórica
Apunta a 200–300 kcal por hora de marcha. Elige alimentos compactos, estables y listos para comer.
- Frutos secos y mezcla trail: 500–650 kcal por 100 g.
- Barras energéticas o de cereales densas.
- Tortillas de trigo con crema de cacahuete o queso curado.
- Geles o dátiles para subidas intensas.
- Deshidratados solo si vas a cocinar; evita latas y vidrio.
Empaqueta raciones por tramo (mañana/tarde) en bolsas con cierre. Evita excedentes “por si acaso”: mejor 10–15% extra sobre tu cálculo real y un sobre de emergencia energético.
Navegación y energía sin lastre
- Mapa y track offline: descarga rutas y mapas en el móvil. Lleva un mapa en papel plastificado si la zona es remota.
- Móvil: en modo avión con GPS activo para ahorrar batería.
- Power bank: 5.000 mAh (100–150 g) para rutas de más de 8–10 h o si hace frío.
- Frontal: 100–200 lúmenes, 50–90 g, con pila/batería de repuesto. Indispensable si puedes acabar al anochecer.
- Silbato: 5 g, muchas mochilas lo integran.
Botiquín mínimo y cuidado de pies
Un botiquín compacto te resuelve lo más probable sin abultar.
- Curas rápidas: gasas, tiritas, esparadrapo, toallitas antisépticas.
- Dolor e inflamación: analgésico/antiinflamatorio común (en blíster).
- Ampollas: apósitos tipo hidrocoloide, aguja estéril, desinfectante pequeño.
- Otros: pinza pequeña, mini tijeras o navaja, guantes finos de nitrilo.
- Extras útiles: vaselina o crema antifricción en monodosis.
Todo en una bolsa zip o estuche 50–120 g. Revisa caducidades y personaliza según alergias o necesidades.
Protección solar y clima
- Crema solar: SPF 30–50, envase de 30 ml.
- Protección labial: con SPF.
- Repelente de insectos: mini spray si la zona lo requiere.
- Manta térmica: 50–60 g, esencial para imprevistos en altura o frío.
En alta montaña, añade gorro fino y una capa térmica extra si la sensación térmica cae rápido al atardecer.
Herramientas y reparación ultraligeras
- Navaja mini o multiherramienta ligera: 20–100 g.
- Encendedor y pastillas de inicio si usas hornillo (o para emergencia).
- Cinta americana: 1–2 m enrollados en un lápiz o bastón.
- Bridas y cordino fino: reparan hebillas, roturas o sujeciones.
- Kit costura: aguja con hilo dental (sirve también de cordaje).
Refugio y cocina: cuándo sí y cómo aligerar
En rutas de un día
No necesitas tienda ni saco, pero una bolsa de vivac de emergencia (100–150 g) o un poncho-tarp (200–300 g) aportan seguridad si la meteo cambia o te retrasas. Solo cocina si es imprescindible; en general, evita hornillos para un día y apuesta por comida fría.
En travesías de varios días
- Saco y esterilla: saco 600–900 g según temperatura; esterilla 200–400 g.
- Refugio: tarp/tienda ligera 500–1000 g.
- Cocina: hornillo de gas ultraligero 25–60 g, cazo 80–120 g, encendedor, esponja/paño mini.
Si duermes en refugios, elimina tienda y esterilla; lleva solo saco-sábana o saco ligero según normas del refugio.
Cómo empaquetar: distribución que ahorra energía
- Centro de gravedad: lo más pesado cerca de la espalda y a mitad de altura.
- Acceso rápido: chubasquero, snacks, filtro, guantes y frontal en bolsillos externos.
- Impermeabilización: bolsa seca o liner de basura resistente dentro de la mochila.
- Compresión suave: evita “bloques duros”; distribuye para que no haya puntos de presión.
- Orden modular: bolsitas por categorías (comida, botiquín, electrónica) para no deshacer todo en cada parada.
Qué dejar en casa
- Prendas duplicadas (dos forros polares, dos pantalones).
- Toallas grandes; usa una de microfibra XS o un paño.
- Envases completos de crema solar o botiquín; reenvasa a formatos de 10–30 ml.
- Objetos “por si acaso” de bajo uso si ya están cubiertos por otra pieza (por ejemplo, chubasquero + cortavientos pueden sustituir a un softshell pesado).
- Gadgets no esenciales (altavoz, trípode grande, libros en papel).
Lista esencial ultraligera para un día largo
- Mochila 20–30 L (500–900 g)
- Capas: base técnica, cortavientos, impermeable 2,5L, térmica ligera si fresco
- Agua 1–2 L + filtro o pastillas
- Comida 200–300 kcal/h + 10–15% extra
- Móvil con mapas offline + power bank 5.000 mAh si >8–10 h
- Frontal 100–200 lúmenes
- Botiquín mínimo + cuidado de pies
- Gorra, gafas, crema solar, protector labial
- Manta térmica
- Navaja mini, cinta americana, bridas, cordino
- Bolsas zip/bolsa estanca para organización
- Bastones de trekking si te ayudan en descensos
Pesos orientativos para afinar tu mochila
- Ropa de abrigo total en mochila (no puesta): 400–700 g según clima.
- Agua: 1 L = 1 kg; lleva lo justo entre puntos de recarga.
- Comida: 500–800 g para jornada larga (según horas y calorías).
- Seguridad y nav: 300–600 g (frontal, power bank, mapa, manta térmica).
- Botiquín y reparación: 150–250 g.
Adaptaciones por estación y terreno
Verano caluroso
- Más electrolitos y menos capas térmicas.
- Capacidad de agua ampliable y sombrero o gorra con visera larga.
- Camisa ligera de manga larga UPF para sol intenso.
Otoño/primavera variables
- Cortavientos siempre a mano y impermeable accesible.
- Guantes finos y buff; calcetín de repuesto imprescindible.
Alta montaña
- Capa térmica adicional y guantes más consistentes.
- Mapa en papel y frontal con batería extra.
- Atención a tormentas: evita crestas con meteo incierta; el impermeable no es opcional.
Consejos prácticos para ahorrar peso sin perder seguridad
- Reenvasa todo: crema solar, gel hidroalcohólico, repelente en botes de 10–30 ml.
- Cuenta gramos críticos: recorta duplicados y busca piezas multiuso (buff como gorro/cuello/filtro grueso improvisado).
- Calzado apropiado: no va en la mochila, pero unas zapatillas de trail transpirables reducen fatiga frente a botas pesadas en terrenos sencillos.
- Prioriza acceso: si tardas en encontrar algo, llevarás más de lo necesario “por si acaso”. El orden ahorra peso indirectamente.
- Prueba en casa: camina 30–60 min con la mochila cargada y ajusta.
Agua en ruta: planifica recargas
- Consulta mapas y reseñas para ubicar fuentes, ríos o refugios.
- Sal con 1–1,5 L si recargarás en las primeras 2–3 horas; añade 0,5 L extra en calor extremo.
- Trata el agua de ríos y fuentes no garantizadas: filtro o pastillas, y espera el tiempo indicado si usas químicos.
Mini kit de baño y residuos
- Papel higiénico en bolsa zip y otra bolsa para llevarte los residuos si no puedes enterrar.
- Pala ligera (15–20 g) si la regulación local permite cat-hole; de lo contrario, todo vuelve contigo.
- Pequeña bolsa de basura (15–30 g) para empaquetar residuos y proteger el interior de la mochila.
Checklist por escenario
Día largo templado (sin lluvia prevista)
- Mochila 20–25 L
- Base técnica + cortavientos
- Impermeable ultraligero por si cambia (opcional según parte fiable)
- 1,5 L de agua + filtro
- Comida 6–8 h (barras, frutos secos, wraps)
- Frontal, móvil con mapas, power bank pequeño
- Botiquín mínimo + apósitos de ampollas
- Gorra, gafas, SPF, manta térmica
Día largo con meteo inestable
- Mochila 25–30 L
- Base + térmica ligera + impermeable 2,5L
- 1,5–2 L de agua + filtro/pastillas
- Comida 8–10 h + electrolitos
- Frontal + batería extra, guantes finos, buff
- Kit reparación (cinta, bridas), manta térmica
Varios días (equipo ligero)
- Mochila 40–50 L
- Capas completas + calcetines extra
- Refugio (tarp/tienda), saco y esterilla ligeros
- 1–2 L de agua + tratamiento
- Comida deshidratada y cocina mínima (o plan de refugios)
- Power bank 10.000 mAh, frontal y repuesto
- Botiquín ampliado, higiene mínima, bolsa estanca
Ajuste y ergonomía: que la mochila “desaparezca”
- Aprieta la cintura al 60–70% de la carga, luego ajusta hombreras.
- Estabilizadores y correa de pecho firmes pero sin cortar la respiración.
- Retira colgantes que golpeen (tazas metálicas, mosquetones sueltos). Son ruidosos e innecesarios.
Errores comunes y cómo evitarlos
- Duplicar capas: mejor una térmica eficiente que dos mediocres.
- Subestimar el agua: planifica recargas y lleva tratamiento; no dependas de una única fuente.
- Botiquín enorme: prioriza lo probable, reenvasa, revisa caducidades.
- Llevar envases “de casa”: pesa tus líquidos; pasa todo a minis reutilizables.
- No probar la carga: camina con la mochila lista al menos 30 minutos antes de la ruta.
- Accesorios innecesarios: trípode grande, libros, navajas pesadas o múltiples fuentes de luz.